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BIENVENIDOS A NUESTRA "REVISTA DIGITAL" EN DONDE COMPARTIREMOS NOTAS E IMÁGENES DE NUESTRA PASIÓN, LA AVICULTURA; NUESTRA CABAÑA, EXPOSICIONES Y COMENTARIOS. PASEN Y VEAN...

LAMENTABLEMENTE, POR MOTIVOS VARIOS, ACTUALMENTE NO SEGUIMOS CON NUESTRO QUERIDO CRIADERO Y NO DISPONEMOS EJEMPLARES PARA LA VENTA. DE IGUAL MANERA, ESTE BLOG SIEMPRE SEGUIRÁ ACTIVO COMO UN LIBRO ABIERTO PARA QUE PUEDAN CONSULTAR EL EXTENSO MATERIAL DESARROLLADO Y TODOS LOS COMENTARIOS HECHOS POR UDS. MISMOS. UN ABRAZO A TODOS Y GRACIAS POR SU APOYO!

29 sept. 2010

INCUBACIÓN DE HUEVOS


Huevo fértil de 5 días
        En plena temporada de incubación, damos algunos consejitos a quienes desean obtener buenos resultados de su trabajo. En primer lugar, recordar que los huevos, previo a la incubación, deben ser seleccionados (óptimo tamaño, descartando pequeños -pollitos débiles- o muy grandes -doble yema-, verificar la integridad del mismo, forma ideal -ni redondos ni puntudos-, etc), deben estar limpios y conservados a una temp. promedio de 10ºC y girándolos todos los días. Si los huevos a incubar, van a almacenarse durante varios días antes de incubarlos, se deberán colocar con el extremo agudo hacia arriba para que la yema no se adhiera a la cáscara.  Los mismos a partir de la semana de puestos, van perdiendo fertilidad, por lo que se aconseja no superar este límite. Una vez en la incubadora, se deben cuidar detalles de volteo -en caso que no sea automática-, temperatura, humedad, ventilación, para que el proceso sea un éxito. En caso de que se utilicen cluecas, el trabajo será mas sencillo. Pero una cuestión muy importante a tener en cuenta, es el miraje de los huevos a trasluz, con un ovoscopio -puede ser casero- o una simple linterna. Aconsejamos observar los huevos uno por uno en varias ocasiones. En primer lugar, antes de comenzar el proceso se realizará un miraje general sobre los huevos elegidos para detectar posibles detalles internos. La antiguedad de un huevo se dalata con el paulatino aumento de la cámara de aire; y también, con una buena luz, detectaremos posibles yemas dobles o cualquier otra irregularidad. A los  
Huevo infértil


7 días de incubados, los huevos se observan nuevamente uno por uno para verificar la existencia o no de un embrión. En la primera foto observamos un huevo a trasluz con el polluelo en perfecto estado de desarrollo. Lo volvemos a colocar en la incubadora (o bajo la gallina!) con mucho cuidado y sin movimientos bruscos ya que pueden ocasionar la rotura de un vaso sanguíneo con consecuencias letales . En la segunda imagen vemos un huevo sin embrión, o sea infértil. Lo descartamos, pues sino, con el correr de los días irán contaminando todos los demás. Todos los huevos rajados o cascados (se observan también a trasluz), también los debemos quitar del proceso por el mismo motivo. A los 14 días volvemos a realizar la misma operación, y veremos al pollito ya mucho más desarrollado, a trasluz se verá todo mucho más oscuro; pero en caso de que alguno haya detenido su desarrollo, también será descartado. Es aconsejable, aunque siempre depende del tipo de incubadora, pulverizar a diario superficialmente todos los huevos con agua tibia, una vez al día. En el caso de huevos de gallina, que nacen al día 21, dos días antes ya se puede observar, ovoscopía mediante, el movimiento del pollito primero al romper la cámara de aire y luego al intentar picar la cáscara. Desde ese momento, además de interrumpir el volteo para no desorientar al pollito al intentar salir, intentaremos no abrir la incubadora para no perder ni temperatura ni humedad. Esperaremos a que finalicen los nacimientos para sacar entonces los pollitos nacidos y los huevos sin nacer, para luego efectuar una limpieza y desinfección de toda la incubadora, bandejas, etc. Los pollitos que no hayan podido nacer por sus propios medios, no conviene intentarlos ayudar, pues son débiles y no sobrevivirán; y si así lo llegaran a hacer serán siempre aves atrasadas y enfermizas sin aptitudes reproductivas. Nuestro consejo, dejemos a la naturaleza, mucho más sabia que nosotros que actue y decida.
Pollito New Hampshire recién salido del huevo
Las imágenes son tomadas en nuestro criadero en Tres Arroyos, Buenos Aires, Argentina. 

20 sept. 2010

ACERCA DE LOS HÍBRIDOS CASEROS

  Teniendo en cuenta que a escala industrial las aves utilizadas son siempre híbridas, por sus elevados índices de productividad, resulta lógico que el criador casero intente aumentar su producción recurriendo a cruzas similares a las realizadas para los grandes establecimientos. Para no fallar y quedar en el intento, nuestra nota de hoy sugiere analizar qué queremos obtener y cómo, antes de armar los planteles. Primero por propia experiencia, y luego por comentarios que nos han llegado, concluímos en que el error más común es pretender una ponedora de notables rindes cruzando un macho Rhode Island Red con hembras barradas, para además, lograr pollitos autosexantes. Si bien es cierto que éste es el híbrido propuesto por el INTA, con aceptables resultados, no es menos cierto que ninguno de nosotros posee las líneas genéticas trabajadas por dicha entidad. Desde hace 20 años el INTA Pergamino selecciona cuidadosamente sus razas reproductoras; disminuyendo continuamente el peso y tamaño del ave, aumentando índices de postura, y asegurando la heredabilidad para dichos factores exclusivamente. Si nosotros hoy, vamos a una exposición avícola y adquirimos un pollo Rhode y pollas barradas para armar un plantel generador de ponedoras, nos podemos llevar una gran desilusión. No olvidemos que en las expos argentinas se premia por cumplir con el standard de la raza y no se exige pedigree de postura. Esto no quiere decir que dichas aves no sirvan, sino que no fueron seleccionadas para tal fin.
   Les comento mi experiencia, porque a mi también me sucedió: gallo Rhode, pollas batarazas; huevos y luego los pollitos. Resultado: pollitos de crecimiento lento, pollitas de emplume exageradamente lento (recordemos que en este caso, el padre tenía esa cualidad y la herencia es ligada al sexo.); más tarde obtuvimos gallinas negras con golilla dorada, pero muy grandes y poco activas, casi no ponían y encima gustaban de encluecarse. Y un montón de pollos barrados que destinados al consumo quedaban impresentables por sus canutos negros.
   Si deseamos obtener aves de alta postura, primero evaluemos las aptitudes de sus padres, abuelos, etc. Se necesita de una muy estudiada y contínua selección para lograr resultados satisfactorios, máxime teniendo en cuenta las deficiencias en genética que presentan hoy muchas razas. Si bien la bataraza tiene una puesta aceptable, al cruzarla con Rhode, que no hay con buen nivel de postura por estos pagos, y encima de emplume muy lento, hacemos desastres. Hemos probado cruzar la bataraza con New Hampshire y mejoramos en varios aspectos, pero la hembra sigue resultando muy grande para ponedora.
   Creemos, como la opción más interesante, para no tener que salir a comprar ponedoras, criar alguna raza pura de postura tipo Leghorn, Menorca, Catalana del Prat, etc., e ir seleccionándola continuamente para mejorar la productividad.
   En lo que a híbridos para carne refiere, para lograr un pollo tipo campo en pocos meses y de muy buen tipo se puede optar por cruzar machos Plymouth Rock blancos x hembras New Hampshire; o si conseguimos algún Cornish, mejor. Pero siempre intentar cruzar razas puras, para que no degeneren sus buenas cualidades. Si bien el doble-pechuga es un gran logro de la ciencia avícola, pues hoy no tarda más que 45 días en estar terminado, sabemos también que un pollo de raza pura o una cruza de razas puras, es realmente un producto superior de notables cualidades.
   Como criadores de aves de raza vemos en ellas siempre la mejor opción y aunque aceptamos que hay mucho por mejorar, sabemos que con criterio y paciencia, todo se logra. Adelante...


Pollos New Hampshire y Barrados en recría

12 sept. 2010

GALLINAS DE CAMPO

Variedad de gallinas de raza y de campo



Es bueno en todo criadero de aves de raza, y siempre que se disponga de suficiente espacio, tener otras actividades alternativas que generen entradas, ya que como todos sabemos, criar gallináceas sólo para enviar a las exposiciones, no resulta rentable. En nuestro caso, optamos por diversificar con aves que produzcan huevos para consumo, muy solicitados particularmente por ser un alimento muy sano y natural; y existe una tendencia a nivel mundial por rescatar la crianza artesanal de aves de corral. A las ponedoras se las puede alojar en un galpón o gallinero cerrado con corral adjunto, y por la tarde, cuando finalize lo postura diaria, se las suelta para que solas encuentren parte de su dieta "natural", como ser verdeo, insectos, minerales, etc. Cuando están encerradas se las puede alimentar con algo de granos, que son la base para lograr una buena postura; y el agua limpia y fresca siempre debe estar a su disposición.
En cuanto a qué tipo de gallinas conviene más para esta producción alternativa, es muy relativo. Se puede partir de razas puras de buenas cualidades como la New Hampshire, la Sussex o la Plymouth Rock Barrada, más conocida como bataraza. Éstas ponen huevos castaños grandes y de muy buena calidad. Por otra parte, podemos efectuar cruzas entre ellas para lograr un ave más rústica, que podrán poner de igual manera, pero tendrán la contra de que se suelen encluecar, cortando la puesta; los machos de esta cruza se destinarán a cosumo como "pollos de campo" (otra alternativa productiva). También es interesante optar por ponedoras híbridas, como las que se utilizan en criaderos industriales, pero criadas a campo.
Para los que estén interesados en este emprendimiento, tenemos a disposición un análisis pormenorizado del tema, realizado en la universidad local por Mayra Catalini, estudiante de Pymes, en el cual brinda con lujo de detalles la situación actual y las posibilidades que brinda esta actividad. Para acceder, hacer click sobre los enlaces. 

*Archivo en Power Point
 *Archivo en Word


La imagen fue tomada en nuestra cabaña avícola situada en Tres Arroyos, Buenos Aires, Argentina.

11 sept. 2010

WYANDOTTE DORADA

 Pintura artesanal que data de la fecha de creación de la raza.



Esta raza, y en todas sus variedades, tiene su origen en Norteamérica y fué admitida en el Standard en 1883. El nombre Wyandotte hace alusión a los indios que habitaban antiguamente en Kansas, lugar de origen de esta raza. Desde su creación ha sido una de las razas populares de tamaño mediano, destacándose la calidad de su carne y la alta postura de la gallina. La forma, posee un tipo eminentemente propio y es conocida como la "raza de las curvas". Originariamente fueron 8 las variedades creadas bajo el nombre de Wyandotte: Plateada, Dorada, Blanca, Leonada, Negra, Gira-blanca, Columbia y Perdíz. La forma, en todas las variedades, es la misma; cambiando únicamente el color del plumaje. Una de las particularidades de esta raza es su cresta tipo "rosa", firmemente asentada sobre su cabeza y siguiendo la forma de ésta, encurvándose la espiga hacia abajo, lo que aumenta la belleza y gracia de las Wyandottes.
En esta nota, vamos a referirnos a la variedad Dorada. Fue creada en la década del 1870 y para lograrla se utilizaron diversas razas como la Cochinchina Perdíz, Rhode Island Red, Hamburguesa Lunareja Dorada y Combatientes de la India. La Cochinchina le aportó el ancho y la redondéz, tarsos y pico amarillo y gran parte del color; la Rhode Island Red el nivel de postura y la vivacidad de esta raza. La Hamburguesa, redondea el color del plumaje y le hereda su cresta rosa (que gracias a ser un factor dominante, fue fácil de perpetuar); por último, del Combatiente, conserva la calidad de su carne y el alto desarrollo de muslos y pechuga. Hay fuentes que citan además, como raza interviniente, a las pequeñas Sebright. Es común en esta raza, observar de tanto en tanto aparecer en su descendencia cuestiones de atavismo o  "salto atrás", en el cual suelen resurgir características propias de las razas que le han dado origen. Estas pueden permanecer ocultas en su genotipo durante años para luego aparecer en el fenotipo. Creemos que en el caso de las Wyandottes sucede por la gran cantidad y variedad de razas que se utilizaron para crearlas. Entre otras cuestiones de este tipo, podemos mencionar que la espiga de la cresta se diriga hacia arriba (como en la Lunareja) en lugar de hacia abajo; o que se bifurquen. En el color pueden aparecer lunares negros, básicamente en el ala; también tonos típicos de la variedad perdíz (amarronado en la hembra y más colorido en el macho) heredados de la Cochinchina. Se debe procurar, para evitar este tipo de situaciones, refrescar continuamente la sangre del plantel; además es sabido que la consanguinidad les provoca pérdida de tamaño y vigor, como a cualquier raza. En cuanto a las características productivas, la hembra suele ser muy buena ponedora; se debe procurar tener una pollada lo más temprano posible, ya que las pollas son muy precoces y tranquilamente pueden brindarnos así huevos durante todo el invierno. Aunque el huevo, de color castaño claro, no es de gran tamaño -55gr- , la cantidad que ponen justifica su cría. Suelen ser aves mansas y muy buenas madres cuando éstas se encluecan. Los gallos de esta raza son muy fértiles, lo que permite formar el plantel con mas gallinas por gallo que en otras razas; las características de su carne son excelentes: un pollo bien alimentado, con variedad de granos y verdeo, nos brindará un plato verdaderamente exquisito.
En nuestra cabaña criamos esta raza con esmero y dedicación, procurando mejorarla año tras año para lograr y perpetuar todas y cada una de sus características originales, en cuanto a forma, color y productividad. En la exposición local hemos logrado primeros premios con una yunta de Wyandotte Dorado, dejándonos en claro que vamos por buen camino.

Algunos datos técnicos para los criadores de esta raza:

PESO:
Gallo: 3850 gr
Gallina: 2950 gr
Pollo: 3400 gr
Polla: 2490 gr

DESCALIFICACIONES EN UNA EXPO: Inferioridad general, fraude; pico deforme, dorso encorvado o torcido; ala partida, ala dormida o pluma tirabuzón en la misma o en la cola. Falta de timoneras, cola torcida, cola de ardilla; cresta caída hacia un costado o tan grande que obstruya la visión del ejemplar (no se admite otro tipo de cresta que la rosa), ausencia de espiga; blanco positivo en la cara u orejillas; dedo o pié de pato, plumas o canutos en los tarsos o dedos y otro color que no sea amarillo en los mismos.

DEFECTOS COMUNES QUE NO DESCALIFICAN: Cresta con hoyo central o espiga bifurcada, o que se diriga hacia arriba. Barbillas deformes; orejillas pálidas en hembras en postura. Cola con poca terminación en el macho. Poco desarrollo general. Los detalles que más se observan en el color son el exceso de castaño dorado en las primarias (debe tener sólo una franja en el canto inferior); color aperdizado; reflejos violáceos o iridiscencias sobre el negro (dicho color en la superficie debe ser negro-verdoso lustroso); defectos en el lanceolado.


Nuestro Plantel


Como conclusión podríamos decir que, considerando sus aptitudes como raza productora de huevos en cantidad y carne de óptima calidad, su tamaño mediano y su precocidad, es un ave ideal para criarla en espacios reducidos a los que se adapta a la perfección. Quien las críe, además de aprovechar su producción, podría acercar sus mejores ejemplares a las exposiciones ya que es una variedad muy solicitada dada la escacés de ejemplares en las mismas. 


Las imágenes aquí expuestas son la primera de un libro de nuestra propiedad y la segunda tomada en nuestra cabaña avícola en Tres Arroyos, Buenos Aires, Argentina.

10 sept. 2010

POR LA RECUPERACIÓN DE LA PRODUCTIVIDAD EN RAZAS TRADICIONALES

    Uno muchas veces se pregunta, y a esto ya nos hemos referido en otra nota, por qué seguir criando con tanta insistencia gallinas de razas tradicionales -New Hampshire, Plymouth Rock, Orpington,etc- si desde hace ya mucho tiempo sus índices de postura han sido ampliamente superados por ponedoras híbridas (ej. Hi-line) o sus niveles de carne son obtenidos por híbridos parrilleros (el clásico doble pechuga) en sólo 45 días. Hemos comentado que estos ejemplares hiperproductivos han sido obtenidos mediante una muy cuidadosa selección de los mejores linajes de cada raza que se utilizó para hacer la cruza. Décadas de estudios, laboratorios, pruebas, para conseguir estos híbridos que hoy dominan el mercado. Sin dudar de la veracidad de que las cruzas brindan rusticidad y mayor producción, podemos afirmar también que el origen de estas aves, el punto de partida, han sido ejemplares de raza pura. Y he aquí el motivo por el cual debemos conservarlas, no solo por su valor histórico sino porque hoy son un invalorable banco de genes útiles para constituír futuras razas o híbridos. Pero mantener por estos tiempos planteles de raza pura, los que somos criadores sabemos que no resulta económicamente rentable. Criar, alimentar y cuidar una gallina Orpington durante todo un año, para que llegada la temporada ponga sólo 15 huevos francamente no le cierra a nadie. Pero somos conscientes de que las razas antes no eran así ni tampoco hoy debería suceder esto. En sus orígenes, la New Hampshire era una gallina que ponía mas de 200 huevos por año y no conformaba a los primeros criadores; hoy toparse con una que ponga la mitad es casi un milagro. La Sussex, según documentos que hoy llegan a nuestras manos, ponía mas aún. Y hablamos de las razas que mejor estado poseen en la actualidad en nuestro país. De la Rhode Island Red ni hablemos. Hay cientos de razas antiguas -la mayoría de ellas no muy estandarizadas- que eran consideradas, ya en aquel entonces, improductivas por su escasa postura. La Polverana (piel blanca, tarsos verdes, patillas y barba) ponía 190 huevos y era poco. La Valdarno es una raza indígena de gallinas de Toscana; son negras, de piel blanca y cresta simple. Se consideraba ornamental ya que ponía sólo 200 huevos blancos por año (!). La lista podría ser larga y hay razas muy antiguas, casi extintas, en la misma situación. Qué es lo que ha sucedido con ellas? Es la industrialización la que arrasó con todo? El año pasado, en una exposición adquirimos para nuestro plantel dos pollas barradas; una sólo puso 9 huevos en toda la primavera. La otra ya tiene 2 años y nunca puso nada. Lo curioso es que ambas pollas en las expos han recibido premio por sus condiciones. Ya que el jurado no puede adivinar si una polla va a poner o no, fertilizar o no, creo que la mayor de las responsabilidades recae sobre nosotros, los criadores. No solo debemos ocuparnos de la forma, del color de un ave, o de lograr un premio; sino de que sea un animal productivo. Ya sean razas de postura, de carne o doble propósito, deben ser productivas por sobre todas las cosas. Hay que entender que una gallina de forma perfecta y color impecable, que no pone el mínimo requerido, no sirve. Un gallo por más que sea un gran campeón, si no pisa las pollas de nuestro plantel, tampoco. Seamos conscientes a la hora de formar los planteles y demos prioridad a la producción; pero sin dejar de lado el estándar, por supuesto. Luchemos por la subsistencia de las razas y sus variedades y hagamos a un lado las avivadas argentinas, que a largo plazo sabemos cómo nos dejan...
    En nuestra cabaña, a la hora de seleccionar los ejemplares que constituirán un plantel, en primer término nos aseguramos que hagan un buen trabajo. Si bien al reproductor se lo cría como tal desde el momento mismo en que nace, se procede a elegir los más precoces y vigorosos. La hembra debe tener un abdomen profundo, suave y blando; prefiriendo las que posean una cloaca de buen tamaño, blanco-rosada y húmeda. La cresta debe tener buen tamaño y coloración; y el plumaje -índice de salud de un ave- debe estar en buen estado, brillante. Manchas blancas en el ala de una polla leonada, por ejemplo, nos indica que sufre o sufrió alguna enfermedad o mala alimentación. Analizando qué pluma es hasta se puede saber en qué momento ha padecido el trastorno. En el caso del gallo, nunca debe estar excedido de peso, ya que además de estropear a la gallina no se podrá aparear correctamente. Siempre debemos analizar las aptitudes reproductivas y las cualidades que heredarán sus hijos, para ello un seguimiento año tras año se vuelve indispensable. Sin resignarnos a cumplir con el estándar, hemos logrado aumenter en nuestros diversos planteles tanto los índices de postura como la producción de carne. En Plymouth Rock Blanco logramos equilibrar ambas aptitudes, ya que normalmente se la considera mas un animal para carne que para postura. Lo que hemos hecho fue elegir un gallo algo mas largo y no tan ancho; con un buen desarrollo de cola y cresta algo mas grande que lo habitual. En la Plymouth Barrada, en cambio, poseíamos un excelente nivel de postura pero el color y la forma no nos conformaban; así que optamos por adquirir una polla de buen tipo, buena barra con bordes bien definidos, para uno de nuestros gallos que sin duda heredará a sus hijas la cualidad de buena ponedora. En el caso de la New Hampshire, como poseía muy buen tipo y color, y excelente fertilidad decidimos realizar una ligera consanguinidad para fijar dichos caracteres aún más en su descendencia, antes de introducir nueva sangre entre los reproductores.
Polla Plymouth Rock Barrada
    Por lo hasta aquí expuesto, ha quedado demostrado que perfectamente se pueden amalgamar la forma y el color de un ave, con su productividad. Una armoniosa fusión de esas características pueden lograr el animal superior que todo criador anhela tener en su gallinero, y que logre transmitir esos buenos genes al 100% de su descendencia, sin excepción. En nuestro criadero trabajamos sin cesar en estos aspectos, y la selección de las aves para la reproducción es cada vez más rigurosa; hasta tal punto que hemos pospuesto razas por no obtener los resultados esperados en la primera filial, para luego retomarlas luego con mejores linajes. Y este es el pilar de una cabaña avícola, el contínuo mejoramiento genético en todo sentido para ofrecer reproductores de la más alta calidad.

La imagen mostrada fue tomada en nuestro criadero en Tres Arroyos, Buenos Aires, Argentina.